Días después de una ola de salidas abruptas de la Fundación Ethereum, la EF aún no ha ofrecido ninguna explicación pública, y el silencio está causando daño. Lo que comenzó como un shock por las salidas de alto perfil ha evolucionado hacia un reconocimiento más amplio sobre si la institución más influyente de Ethereum todavía comprende el ecosistema que se construyó para supervisar.
El exinvestigador de la EF, Dankrad Feist, lo expresó claramente: la Fundación ahora controla menos del 0,1% de todo el ETH y no recibe ingresos directos por staking o tarifas, dejándola económicamente desconectada de la red que gobierna. Su solución propuesta es una nueva institución con un tesoro de $1 mil millones, financiada por staking y supervisada por una junta explícitamente incentivada para ver apreciar el ETH.
La periodista de criptomonedas Laura Shin enmarcó la causa raíz como un "pecado original": Ethereum nunca modeló seriamente la tokenómica en sus decisiones de escalado, particularmente en la actualización Dencun que...