Rara vez Bitcoin enfrenta dos datos macroeconómicos que mueven el mercado con casi ningún intervalo entre ellos. La decisión del FOMC de la Fed del 29 de abril se anunciará el miércoles por la tarde, y la Oficina de Análisis Económico seguirá el jueves por la mañana con el PIB del primer trimestre y el informe de inflación PCE de marzo, que es la medida preferida de la Fed. Los traders tendrán que valorar la postura de tasas del banco central y luego reajustarla inmediatamente en función de nuevos datos que pueden confirmar, complicar o contradecir lo que Powell acaba de decir.
La secuencia es importante porque cada publicación afecta a un nervio diferente. El PIB moldea las expectativas de crecimiento y, por extensión, el apetito por el riesgo. El PCE moldea las expectativas sobre el camino de las tasas. Bitcoin está expuesto a ambos: opera su tesis de escasez a largo plazo en períodos tranquilos, pero en ventanas macroeconómicas ajustadas se comporta como un proxy de alta beta para las condiciones de liquidez. Una Fed dovish combinada con datos débiles es la configuración alcista más clara. Una Fed dovish seguida...