Después de cuatro meses de negociaciones entre el lobby bancario, representantes de la industria cripto y senadores en la Casa Blanca, los senadores Tillis y Alsobrooks lograron llegar a un compromiso sobre la Ley de Claridad, solo para que el lobby bancario lo desautorizara públicamente casi de inmediato. Este episodio subraya lo complicado que sigue siendo el camino hacia la legislación cripto en EE. UU., incluso cuando las partes clave llegan a la mesa.
El estancamiento ha renovado el interés en herramientas de cumplimiento impulsadas por IA como una cobertura contra la incertidumbre regulatoria. Si las reglas que rigen los productos de rendimiento cripto siguen cambiando, los sistemas automatizados que pueden adaptar los parámetros de cumplimiento en tiempo real se convierten en una necesidad práctica en lugar de un lujo para cualquier institución que intente ofrecer rendimiento en el mercado estadounidense.