El Banco de Pagos Internacionales ha delineado cómo la tecnología de tokenización podría mejorar significativamente los pagos mayoristas transfronterizos, una de las capas más costosas y con más fricción del sistema financiero global. El argumento del BIS se centra en la liquidación programable: los activos y pasivos tokenizados que se liquidan en libros compartidos pueden colapsar la cadena de corresponsalía bancaria de varios días en una finalización casi instantánea.
El BIS ha sido una voz constante en este ámbito, realizando experimentos bajo su Innovation Hub, incluyendo el Proyecto mBridge, que probó rieles de liquidación multi-CBDC a través de cuatro bancos centrales. El último marco refuerza que el interés institucional en la infraestructura tokenizada está pasando de la investigación a la recomendación de políticas.