La caída de Bitcoin por debajo de los $75,000 desencadenó una ola de liquidaciones de $941 millones en los mercados de criptomonedas, con la magnitud de la liquidación apuntando a algo más profundo que una corrección rutinaria: una verdadera fractura en la demanda subyacente que había estado ocultando libros de órdenes delgados.
El momento es incómodo para los reguladores. La Ley CLARITY, que actualmente avanza en el Congreso, otorgaría a la CFTC jurisdicción sobre los mercados de criptomonedas al contado — una expansión significativa del mandato de la agencia. El problema no resuelto es la capacidad. La CFTC ha reducido su plantilla en un 21.5%, y la brecha entre un mandato legislativo y el personal necesario para convertirlo en reglas, registros, supervisión del mercado y aplicación es amplia.