Bitcoin y las acciones de software se han desviado drásticamente después de años de movimiento casi sincronizado, y la historia sugiere que esta brecha rara vez permanece abierta por mucho tiempo. Desde el 14 de mayo, el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector (IGV) ha ganado aproximadamente un 12% mientras que Bitcoin ha caído alrededor de un 10% — una de las desconexiones más grandes entre los dos activos en la memoria reciente. IGV ha subido ahora un 36% desde sus mínimos de abril, ha recuperado su media móvil de 200 días y estaba cotizando cerca de $104 en la preapertura del lunes. Bitcoin, en contraste, se sitúa cerca de $73,000, aproximadamente un 10% por debajo de su propia media móvil de 200 días de $79,388.
La correlación móvil de 20 días entre BTC e IGV ha caído a 0.58. Las últimas dos veces que la correlación cayó a niveles similares — octubre de 2023 (BTC cerca de $25,000) y verano de 2024 — Bitcoin posteriormente subió a $70,000 y luego hacia $100,000 respectivamente. Los analistas señalan que estas ventanas de baja correlación han sido históricamente de corta duración: o Bitcoin se pone al día, o la recuperación de IGV resulta ser un engaño.
Dada la fuerte inercia de IGV y su confirmada recuperación de la media móvil de 200 días, el escenario de engaño parece menos probable. Mientras tanto, los datos de derivados muestran una posición ligeramente alcista y un interés abierto estabilizándose, lo que sugiere que el apetito de riesgo institucional se está reconstruyendo silenciosamente, incluso cuando las salidas de ETF al contado — $2.97 mil millones durante 10 días consecutivos — comienzan a disminuir.