Un estudio realizado por el Banco Nacional Checo encontró que asignar solo el 1% de una cartera modelo a Bitcoin aumenta los rendimientos esperados sin elevar significativamente el riesgo general cuando se mide en coronas checas, según el gobernador Aleš Michl. Este hallazgo es notable viniendo de un banco central, una institución que históricamente ha mantenido las criptomonedas a distancia.
La investigación se suma a un creciente cuerpo de análisis de calidad institucional que sugiere que la baja correlación de Bitcoin con activos tradicionales lo convierte en un diversificador eficiente incluso con pesos pequeños. Para los asignadores soberanos y de pensiones que observan desde la línea de banda, la modelización de un banco central puede tener más peso persuasivo que cualquier propuesta del sector privado.