Un grupo de carteras de Ethereum que habían estado inactivas durante mucho tiempo, vinculadas a un ICO fallido de 2016, ha sido limpiado, con 1,003 ETH drenados en una única dirección etiquetada. El evento surgió el 1 de mayo de 2026, con el investigador Liam 'Akiba' Wright entre los que señalaron la inusual actividad en la cadena.
El vector de ataque preciso sigue siendo objeto de debate. Las teorías que circulan entre los investigadores y los usuarios afectados apuntan a tres posibles causas: claves privadas antiguas comprometidas, herramientas de generación de carteras débiles comunes en la infraestructura de los primeros ICO, o una exposición no divulgada específica de la arquitectura del contrato original del proyecto.
Lo que hace que el incidente sea notable es la antigüedad de las carteras involucradas: cuentas inactivas durante casi una década que de repente se mueven de manera coordinada sugieren fuertemente un atacante con conocimiento previo de las claves, en lugar de un barrido por fuerza bruta u oportunista. La comunidad aún está trabajando para identificar la dirección de destino etiquetada y rastrear los fondos.