El senador republicano Thom Tillis ha marcado una línea dura: se debe incluir un lenguaje ético que restrinja a los funcionarios de la Casa Blanca de patrocinar, respaldar o emitir activos digitales en la Ley de Claridad del Senado antes de que él vote a favor. Sin ello, pasa de ser un negociador activo a un no rotundo, un cambio que no es una táctica de bluff. Tillis se retirará a principios del próximo año y no tiene incentivos políticos para suavizar su postura.
Las apuestas son estructurales. Tillis forma parte del Comité Bancario del Senado, el guardián para avanzar el proyecto de ley, y la cámara necesita 60 votos para la clausura. Los senadores demócratas Gallego y Schiff han hecho que la posición de su bloque sea igualmente firme: sin disposiciones éticas, no hay trato. La exposición en cripto de la familia Trump — World Liberty Financial, el stablecoin USD1 y un portafolio combinado valorado en más de 1.000 millones de dólares — es el motor explícito de esa demanda.
La Cámara ya aprobó su versión en julio; el Senado está...