El presidente Donald Trump declaró que su administración defenderá la posición de América como la capital global de las criptomonedas, apuntando directamente al ex presidente de la SEC, Gary Gensler, y a lo que él llamó el 'Ejército Anti-Cripto' por casi destruir la industria de criptomonedas nacional durante la anterior era regulatoria.
La declaración señala un giro continuo hacia una política pro-cripto a nivel federal, un marcado contraste con la postura de enforcement que definió a la SEC de Gensler, que llevó a cabo acciones agresivas contra importantes intercambios, protocolos DeFi y emisores de tokens. Para la industria, una Casa Blanca dispuesta a enmarcar el liderazgo en criptomonedas como un interés nacional es un cambio significativo en el contexto regulatorio.