El fondo de Paz del presidente Trump aún no ha recibido un solo dólar en depósitos reales, a pesar de que los estados miembros han prometido colectivamente $17,000 millones para la iniciativa, según el Financial Times. La brecha entre los compromisos y el efectivo es notable: las promesas son señales políticas, pero una cuenta de fondo vacía significa que no hay capital disponible para desplegar.
La desconexión plantea preguntas sobre la rapidez con la que los patrocinadores soberanos e institucionales están dispuestos a convertir los compromisos públicos en fondos transferidos. Hasta que se materialicen los depósitos, el Fondo de Paz sigue siendo un titular sin un balance.