Uzbekistán ha puesto en marcha oficialmente el Besqala Mining Valley en la República de Karakalpakstan, ofreciendo a los mineros de criptomonedas globales unas vacaciones fiscales de diez años dentro de una nueva zona económica especial. El presidente Shavkat Mirziyoyev firmó el decreto el 17 de abril de 2026, con un marco que entró en vigor el 20 de abril. Los operadores aprobados como residentes de la zona no pagan impuesto sobre sociedades, ni impuesto sobre la propiedad, ni impuesto sobre el suelo durante toda la década; la única obligación fiscal recurrente es una cuota mensual del 1% sobre los ingresos de minería, que se canaliza a la dirección de la zona.
El marco, supervisado por la National Agency for Perspective Projects (NAPP), legaliza la minería, permite la venta nacional e internacional de los activos minados y, además, acepta energía renovable, hidrógeno y electricidad de red, una relajación deliberada del mandato solar obligatorio de 2023. Toda venta, nacional o transfronteriza, debe liquidarse a través del sistema bancario uzbeko, lo que da al gobierno visibilidad sobre los flujos a pesar de la generosidad fiscal.
Por qué importa
Karakalpakstan fue elegida de forma deliberada: la región arrastra altas tasas de pobreza y una base industrial muy delgada, y un informe del PNUD de 2025 la señaló para una intervención económica. El gobierno se ha comprometido a modernizar la red eléctrica con el objetivo de alcanzar 1 GW de capacidad para respaldar la zona, y además limita con Kazajistán, que ya es un peso pesado de la minería en Asia Central, lo que ofrece a los operadores una posible redundancia de red. Las enmiendas al código fiscal están previstas en un plazo de dos meses desde la activación del 20 de abril, lo que fija un plazo firme para la formalización.
Impacto en el mercado
Para los mineros que buscan jurisdicciones con previsibilidad fiscal, el paquete es estructuralmente agresivo: diez años de impuesto directo cero, un único porcentaje de participación sobre los ingresos y un requisito bancario que no le cuesta nada al operador, pero que entrega al Estado un registro completo de cada venta. La gran duda es el rendimiento: si la red eléctrica de Uzbekistán puede realmente suministrar la energía que los operadores se comprometerán a consumir, y si la primera ola de inquilinos serán operadores kazajos consolidados que se expanden hacia el sur o mineros occidentales que se reubican desde jurisdicciones con incentivos a más corto plazo.
Preguntas frecuentes
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¿Cuál es el plazo para que el marco esté plenamente operativo?
Las enmiendas al código fiscal están previstas en un plazo de dos meses desde la fecha de activación del 20 de abril de 2026, y el gobierno se ha comprometido a modernizar la red eléctrica con el objetivo de 1 GW de capacidad para respaldar las operaciones de la zona.