Un comité del Banco de Pagos Internacionales ha definido cuatro funciones para los bancos centrales a medida que las stablecoins, los depósitos tokenizados y las plataformas programables se incorporan a los sistemas de pago existentes: emisor, operador, supervisor y catalizador. El Comité de Pagos e Infraestructuras del Mercado publicó el análisis el 29 de octubre, en el que plantea distintas opciones en materia de acceso a cuentas, infraestructuras, supervisión y coordinación.
Por qué importa
El marco considera el dinero de los bancos centrales como la base para una liquidación fiable, especialmente en los sistemas de importancia sistémica, y como un medio para respaldar la convertibilidad a la par entre distintas formas de pago. Por su parte, los proveedores privados pueden desarrollar servicios para distintos usuarios y contribuir a la competencia, la eficiencia y el acceso. El informe presenta estas funciones como complementarias, no excluyentes.
Como emisores, los bancos centrales deciden qué entidades pueden tener cuentas, qué servicios pueden utilizar y en qué condiciones. Como operadores, sopesan si modernizar las infraestructuras existentes o crear plataformas, teniendo en cuenta la resiliencia, la innovación y los riesgos de implementación. Como supervisores, evalúan si acuerdos como las stablecoins y los depósitos tokenizados desempeñan funciones similares a las de las infraestructuras de los mercados financieros, prestando atención a su importancia sistémica, gobernanza y resiliencia operativa. Como catalizadores, pueden reunir a las partes interesadas e impulsar prácticas y estándares compartidos.
Impacto en el mercado
Para los proveedores de stablecoins y depósitos tokenizados, el marco incorpora plenamente al debate político su lugar en el sistema de pagos en general, así como las funciones y los riesgos que conllevan. El CPMI ve posibles beneficios en eficiencia, competencia e innovación, pero advierte de que una mayor diversidad puede generar interdependencias y amplificar los riesgos de crédito, liquidez, operativos y cibernéticos.
El comité subraya que las herramientas de política deben considerarse en conjunto y poder adaptarse, junto con una cooperación internacional sostenida. Las políticas de los bancos centrales pueden variar según la jurisdicción, por lo que las decisiones sobre acceso, infraestructuras y supervisión determinarán cómo se conectan estas formas de dinero con los sistemas de pago existentes.
Preguntas frecuentes
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¿Qué cuatro funciones identifica el comité del BPI para los bancos centrales?
Son emisor, operador, supervisor y catalizador, y abarcan el acceso a cuentas, las infraestructuras de pago, la supervisión y la coordinación.
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¿Por qué el marco destaca el dinero de los bancos centrales?
Lo presenta como la base para una liquidación fiable, especialmente en sistemas de importancia sistémica, y como respaldo para la convertibilidad a la par entre formas de pago.
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¿Cómo podrían los bancos centrales supervisar las stablecoins y los depósitos tokenizados?
Pueden evaluar si estos acuerdos desempeñan funciones similares a las de las infraestructuras de los mercados financieros, teniendo en cuenta su importancia sistémica, gobernanza y resiliencia operativa.
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¿Qué beneficios y riesgos puede traer una mayor diversidad de pagos?
Puede mejorar la eficiencia, la competencia y la innovación, pero también generar interdependencias y amplificar los riesgos de crédito, liquidez, operativos y cibernéticos.
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¿El marco pide que los bancos centrales apliquen políticas idénticas en todos los países?
No. El comité destaca la cooperación internacional y la necesidad de herramientas de política adaptables, y reconoce que las políticas de los bancos centrales pueden variar según la jurisdicción.