El Banco de Pagos Internacionales está llevando el Proyecto Agorá a pruebas de transacciones en valor real, un paso significativo para una iniciativa de pagos transfronterizos basada en blockchain que cuenta con la participación de bancos centrales como la Reserva Federal de Nueva York, el BCE, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, junto a pesos pesados del sector privado como JPMorgan, UBS, Visa y Mastercard.
En el núcleo del proyecto se encuentra un "libro mayor unificado" compartido diseñado para permitir la liquidación atómica —finalidad simultánea e instantánea— entre reservas tokenizadas de bancos centrales y depósitos de bancos comerciales. Esa arquitectura elimina los retrasos del sistema bancario corresponsal y el riesgo de contraparte que han plagado los pagos transfronterizos durante décadas.