Desde 2011, Bitcoin ha sido declarado muerto, condenado o destinado a cero un total de 472 veces. Durante ese mismo período, BTC ha apreciado aproximadamente 701,300 veces — una ganancia de aproximadamente 70.13 millones por ciento.
El patrón es uno de los más notables en la historia financiera: cada ciclo de pánico, represión regulatoria, colapso de intercambios o estrés macroeconómico ha producido una nueva ola de obituarios, y cada ola ha sido eventualmente absorbida por un mercado que seguía avanzando. La cifra de 472, rastreada por CryptoRank, captura todo, desde publicaciones tempranas en foros hasta artículos de opinión de economistas prominentes.
Para los inversores a largo plazo, este dato funciona menos como una vuelta de victoria y más como un marco para la próxima caída — cuando llegue la próxima llamada de muerte, la historia sugiere que la pregunta que vale la pena hacerse no es si Bitcoin sobrevive, sino a qué precio se cierra la próxima ventana de acumulación.