El multimillonario Mike Novogratz ha establecido un cronograma concreto para la legislación más trascendental de las criptomonedas: la Ley de Claridad irá al comité en la primera semana de mayo y llegará al escritorio del presidente Trump en junio. La afirmación tiene peso porque sigue un cambio rápido de alineación: el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, que se opuso públicamente hace semanas, ahora pide abiertamente la aprobación del proyecto, mientras que el CEO de la Asociación Blockchain y asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, Patrick McHenry, han rechazado con fuerza las narrativas anónimas en contra de la Ley de Claridad, insistiendo en que un Congreso bipartidista, una Casa Blanca pro-cripto y la industria están todos de acuerdo.
La senadora Lummis ha confirmado que ahora hay apoyo bipartidista, y con las elecciones de medio término acercándose en noviembre, la ventana política es real pero estrecha: los analistas advierten que si el proyecto no se aprueba para el verano, la próxima oportunidad real será en 2030.