El financiamiento de capital de riesgo en cripto de abril alcanzó los $660 millones en 62 acuerdos, una caída de aproximadamente cuatro veces respecto a los $2.6 mil millones de marzo en 84 rondas. Esto lo convierte en el total mensual más débil en más de un año, y es una señal clara de que el apetito de riesgo institucional se ha reducido drásticamente.
La magnitud de la caída — no solo en volumen de dólares sino en el número de acuerdos — sugiere que no se trata de una sola ronda grande que distorsione los números. Menos cheques emitidos a tamaños más bajos apunta a una cautela generalizada en la comunidad de capital de riesgo, no a una anomalía aislada.
Si esto refleja nerviosismo macroeconómico, digestión post-ciclo o una re-evaluación estructural de las valoraciones de las startups de cripto, aún está por verse. Pero un mes tan tranquilo tiende a repercutir en la cartera del tercer trimestre.