La autoridad monetaria de Hong Kong advirtió el 28 de abril que tokens con los tickers 'HKDAP' y 'HSBC' habían aparecido en el mercado sin ser emitidos por, ni estar asociados con, ningún emisor de stablecoins con licencia. Tanto HSBC como Anchorpoint Financial —las únicas dos instituciones que han recibido licencias de stablecoin bajo la Ordenanza de Stablecoins de Hong Kong— confirmaron que aún no han lanzado ninguna stablecoin regulada para los consumidores.
El fraude es estructuralmente diferente de las estafas típicas de tokens. No hay fundadores anónimos ni promesas de rendimiento poco plausibles. En cambio, los estafadores aprovecharon la gravedad institucional de un banco de 160 años con 3,2 billones de dólares en activos —y la genuina legitimidad de un anuncio de licencia real y ampliamente cubierto— para hacer la mayor parte de su trabajo. Un consumidor que podría desestimar un token desconocido podría dudar ante uno que lleva el nombre de HSBC, y pocos pensarían en verificar si el licenciado...