Jerome Powell ha emitido una advertencia contundente de que otorgar al presidente el poder de despedir a los funcionarios de la Reserva Federal por desacuerdos de política destruiría fundamentalmente la credibilidad e independencia del banco central. La declaración tiene un peso particular viniendo del actual presidente de la Fed, quien él mismo ha enfrentado presión pública y amenazas de despido por parte de la Casa Blanca.
La independencia del banco central es la base de la credibilidad de la política monetaria: los mercados fijan las tasas de interés a largo plazo, las expectativas de inflación y la estabilidad de la moneda bajo la suposición de que la Fed actúa en función de los datos económicos, no de instrucciones políticas. Cualquier erosión de ese cortafuegos arriesga la reevaluación de esas suposiciones en todas las clases de activos principales.
Para las criptomonedas y los activos de riesgo, una Fed politizada es una amenaza de doble filo: aumenta la probabilidad de errores de política y, al mismo tiempo, socava la credibilidad del dólar como moneda de reserva, una dinámica que históricamente acelera los flujos hacia alternativas de dinero sólido como Bitcoin.