La Comisionada de la SEC, Hester Peirce, ha defendido públicamente las tecnologías de mejora de la privacidad en crypto, argumentando que representan una infraestructura financiera legítima en lugar de instrumentos de evasión. Peirce advirtió a sus compañeros reguladores sobre el peligro de tratar las herramientas de privacidad con sospecha reflexiva, una postura que, según ella, arriesga sofocar la innovación que satisface necesidades genuinas de los usuarios.
La declaración tiene peso precisamente porque proviene de dentro de la SEC. Peirce —que ha sido durante mucho tiempo una voz disidente en las posiciones más restrictivas de la Comisión sobre crypto— está señalando que el debate regulatorio sobre herramientas como los mezcladores, las pruebas de conocimiento cero y las monedas de privacidad debería basarse en la función, no en el miedo.
Para la industria, que un Comisionado en funciones dibuje una línea clara entre la privacidad como infraestructura y la privacidad como evasión es una claridad regulatoria significativa, incluso si no llega a ser una guía formal.