Bitcoin se cotiza cerca de $76,049 — aproximadamente un 40% por debajo de su máximo de octubre de 2025 — mientras dos fuerzas macroeconómicas convergen en su contra. El rendimiento del Tesoro a 10 años se sitúa entre 4.40% y 4.42%, el de 30 años cerca del 5%, y los rendimientos reales en 1.96% y 2.71% respectivamente. Análisis previos señalaban el 4.35% como el nivel donde la racha de entradas de BTC corre el riesgo de convertirse en otro rally fallido; ese umbral ya ha sido superado.
El petróleo está agravando la presión de una manera inusual. El crudo Brent por encima de $126 — su nivel más alto desde 2022 — ya no es solo una señal geopolítica. Los precios elevados de la energía alimentan las expectativas de inflación, que a su vez empujan los rendimientos de los bonos al alza y endurecen las condiciones de liquidez de las que depende Bitcoin. Con los inversores pudiendo ganar cerca del 5% sin riesgo en el extremo largo de la curva del Tesoro, la tasa de obstáculo para mantener un activo sin cupón y sin dividendos como BTC aumenta drásticamente.
La pregunta decisiva es si…