Una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump el 19 de mayo dirige al Tesoro y a los reguladores federales a endurecer la detección de fraudes y restringir el acceso al crédito para inmigrantes indocumentados, citando razones de seguridad nacional. Los analistas están señalando una consecuencia no intencionada: cortar los canales tradicionales de banca y crédito podría acelerar la adopción de criptomonedas y stablecoins entre esa población como alternativas financieras.
La dinámica encaja en un patrón más amplio en la postura de política de criptomonedas de Trump. La administración ha estado avanzando simultáneamente un marco regulatorio para las stablecoins, posicionando los activos digitales denominados en dólares como una herramienta para extender la influencia financiera de EE. UU.