El presidente Trump ha declarado que el bloqueo del estrecho de Ormuz permanecerá en pleno vigor hasta que se alcance y firme un acuerdo formal con Irán. La declaración marca un endurecimiento significativo de la posición de EE. UU., vinculando el destino de una de las rutas de envío de petróleo más críticas del mundo directamente al resultado de las negociaciones diplomáticas.
El estrecho de Ormuz es el punto crítico a través del cual pasa aproximadamente el 20% del suministro de petróleo global a diario. Un bloqueo sostenido —o incluso la amenaza creíble de uno— ejerce presión inmediata al alza sobre los precios del crudo y repercute en las acciones expuestas a la energía, las tarifas de envío y las expectativas de inflación en todo el mundo.
Para los mercados de criptomonedas y de riesgo, la lectura macro es sencilla: la incertidumbre geopolítica prolongada de esta magnitud tiende a suprimir el apetito por el riesgo, fortalecer los flujos hacia activos refugio y pesar sobre los activos que se negocian como proxies de alta beta para el crecimiento global.