Vitalik Buterin ha publicado su visión para el futuro de la Fundación Ethereum: una institución más ágil y con más opiniones que se centre únicamente en lo que puede ofrecer de manera creíble — resistencia a la censura, infraestructura de código abierto, privacidad y seguridad — mientras delega el desarrollo empresarial, la narrativa de activos y la coordinación institucional a organizaciones externas. Al menos nueve miembros senior de la EF han dejado la organización en 2026, y Buterin enmarca estas salidas como descentralización en la práctica en lugar de fuga de cerebros.
Las matemáticas fiscales son contundentes. El movimiento de staking de la EF en abril alcanzó aproximadamente 69,500 ETH hacia un objetivo de 70,000 ETH, generando un estimado de 3.9 a 5.4 millones de dólares anuales — frente a costos operativos históricos cercanos a 100 millones de dólares por año. Vender menos ETH, bajo esos números, significa una EF más pequeña por necesidad fiscal tanto como por diseño filosófico.