Citadel se desmarca de Wall Street antes de la reunión del FOMC del miércoles y prevé una subida sorpresa de tipos de 25 puntos básicos que elevaría el coste de financiación de referencia de la Fed al rango del 3,75 % al 4 %, aunque los analistas de cripto y de mercados tradicionales esperan en general que los tipos se mantengan sin cambios. Thomas Perfumo, economista de Kraken, resumió la visión de consenso: el resultado más probable de la reunión del FOMC de julio es que no haya cambios en los tipos de interés.
Bitcoin ya ha retrocedido desde un máximo cercano a 67.000 dólares hasta algo menos de 64.000 dólares desde el pasado miércoles, con el conjunto del mercado cripto operando con cautela antes de la decisión. La herramienta FedWatch de CME sitúa ahora la probabilidad implícita de una subida en el 35,8 %, frente al 25,7 % de una semana antes, una señal clara de que las mesas están cubriendo el riesgo de cola aunque se posicionen para el escenario base.
Por qué importa
La brecha entre la previsión de Citadel y el consenso de Wall Street no va de datos, sino de táctica. Frank Flight, responsable de estrategia macro en Citadel Securities, sostiene que una subida sorpresa en julio pondría fin de forma contundente a la era de fuerte orientación futura de la Fed, subrayaría la independencia del banco central tras dos años de presión política y reajustaría la forma en que las empresas fijan precios y los trabajadores negocian salarios antes de que la economía se desacelere de verdad.
Si Warsh espera hasta septiembre, argumenta la nota, el movimiento parecería el mismo guion previamente señalado y tendría mucha menos fuerza informativa, porque para entonces los mercados ya estarían posicionados para ello. El repunte del precio del petróleo y las tensiones persistentes con Irán añaden un impulso inflacionista a ese argumento y elevan el coste de esperar.
Impacto en el mercado
Una subida sorpresa empujaría aún más al alza unas rentabilidades del Tesoro ya firmes y añadiría presión sobre los activos de riesgo, con bitcoin y el mercado cripto en general como las expresiones más apalancadas de ese movimiento. La asimetría es lo que hace peligroso este escenario: FedWatch de CME ve septiembre como casi descontado al mismo tiempo que casi todas las mesas están posicionadas para una pausa en julio, dejando una reversión de shock ya cargada en las cotizaciones en torno a las 2:00 p.m. ET del miércoles.
Preguntas frecuentes
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¿Qué prevé Citadel que hará la Fed en la reunión del FOMC de julio?
Citadel prevé una subida sorpresa de tipos de 25 puntos básicos que elevaría el coste de financiación de referencia de la Fed al rango del 3,75 % al 4 %, frente a una expectativa de consenso amplia de que los tipos se mantendrán sin cambios.
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¿Por qué cree Citadel que la Fed debería subir tipos en julio y no en septiembre?
Frank Flight, responsable de estrategia macro en Citadel Securities, sostiene que una sorpresa en julio pondría fin a la era de orientación futura de la Fed, subrayaría su independencia y reajustaría con más fuerza el comportamiento de los mercados y de la fijación de salarios que un movimiento de septiembre ya…
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¿Qué probabilidad implícita asigna ahora el mercado a una subida de tipos en julio?
La herramienta FedWatch de CME sitúa la probabilidad implícita de una subida de tipos en julio en el 35,8 %, frente al 25,7 % de una semana antes, aunque el escenario base de consenso sigue siendo que no haya cambios.
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¿Cómo podría afectar a bitcoin y a los mercados cripto una subida sorpresa de la Fed?
Una subida inesperada empujaría al alza las rentabilidades del Tesoro y presionaría los activos de riesgo, con bitcoin y el mercado cripto en general como las expresiones más apalancadas. Bitcoin ya ha retrocedido desde casi 67.000 dólares hasta algo menos de 64.000 dólares desde la semana pasada.
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¿Quién es el actual presidente de la Fed y cuál es el contexto político de la reunión?
Kevin Warsh es el actual presidente de la Fed. La nota de Citadel sostiene que una sorpresa en julio subrayaría la independencia de la Fed tras dos años en los que ha sido cuestionada repetidamente, mientras el nuevo repunte del petróleo y las tensiones con Irán añaden un impulso inflacionista al argumento.