Se informa que China está desarrollando mercados de futuros de tokens de IA que transformarían el uso de la IA en una clase de activo negociable, según Reuters. Este movimiento representaría uno de los instrumentos financieros más novedosos estructuralmente que han surgido del sector tecnológico de Pekín en años, permitiendo efectivamente a los participantes del mercado tomar posiciones direccionales sobre el consumo y la utilidad de los servicios de IA.
El concepto invierte el modelo habitual: en lugar de negociar acciones de empresas de IA o proveedores de infraestructura, los participantes negociarían representaciones tokenizadas del uso de la IA en sí. Ese marco coloca a China en la vanguardia de una nueva categoría de derivados que ninguna bolsa occidental importante ha formalizado aún.