La Comisión Europea ha ampliado su régimen de sanciones para dirigirse directamente a los intercambios de criptomonedas rusos, stablecoins y la moneda digital del banco central de Rusia, como respuesta al creciente uso de criptomonedas por parte de Moscú para eludir las restricciones existentes relacionadas con la guerra en Ucrania.
Este movimiento señala que Bruselas ya no está tratando las criptomonedas como una preocupación periférica en su arquitectura de sanciones. Al nombrar a las stablecoins y al rublo digital junto con los intercambios, la UE está cerrando tanto la capa de liquidez vinculada al dólar ($USDT, $USDC) como cualquier alternativa respaldada por el estado que Rusia podría utilizar para transferir valor.