La IA Gemini de Google está señalando que XRP está preparado para un breakout en los próximos 90 días, proyectando un movimiento desde el actual $1.32 hasta un rango objetivo de $2.25–$2.50. El catalizador principal no es una promesa narrativa, sino un cluster de liquidación de cortos de $2.26 mil millones que se encuentra justo por encima de los niveles de precio actuales. Si XRP supera esa zona de activación con suficiente volumen, las recompras forzadas podrían acelerar el impulso en una cascada auto-reforzante que los fundamentos por sí solos rara vez producen.
Un dato que respalda el caso alcista ha pasado en gran medida desapercibido: el volumen de Activos del Mundo Real tokenizados en el XRP Ledger ha aumentado un 78% en lo que va del año y está superando a Ethereum en esa métrica específica. Con la infraestructura de RWA siendo una de las narrativas institucionales dominantes de este ciclo, XRP está construyendo silenciosamente una ventaja estructural.