El economista jefe de Apollo, Torsten Slok, compartió un gráfico que muestra que la cesta de empresas cotizadas en EE. UU. que salieron a bolsa desde 2019 ha tenido un rendimiento claramente inferior al del mercado general desde su debut. La debilidad abarca tanto el pico de emisiones de 2021 como la cohorte más tranquila de 2022-2024, lo que sugiere que el problema es estructural y no ligado a una sola añada.
Los datos replantean la hipótesis posterior a 2020 de que cotizar en bolsa era una vía fiable para crear valor. Los vencimientos de los periodos de lockup, los desbloqueos de patrocinadores y el flujo constante de oferta secundaria han lastrado el comportamiento posterior a la OPV, mientras que el índice más amplio se ha apoyado en un grupo concentrado de megacapitalizaciones. Para los asignadores de capital, la lectura es sencilla: participar en OPV ha restado rentabilidad, y las ganancias del índice han venido de otro lugar por completo.
Preguntas frecuentes
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¿Qué dijo Apollo sobre el comportamiento de las OPV desde 2019?
El economista jefe de Apollo, Torsten Slok, compartió un gráfico que muestra que la cesta de empresas cotizadas en EE. UU. que salieron a bolsa desde 2019 ha rendido por debajo del mercado general desde sus fechas de debut.
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¿Por qué las OPV posteriores a 2019 han quedado rezagadas frente al mercado general?
La debilidad abarca tanto la añada de 2021 como la cohorte más tranquila de 2022-2024, lo que sugiere que los vencimientos de lockup, los desbloqueos de patrocinadores y la oferta secundaria constante han lastrado estructuralmente las rentabilidades posteriores a la OPV.
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¿Han rendido igual de mal todas las añadas de OPV?
Según los datos de Apollo, tanto el pico de emisiones de 2021 como la cohorte de 2022-2024 han quedado rezagados, lo que indica que el problema no se limita a una sola ventana de emisión caliente o fría.
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¿Qué ha impulsado entonces las ganancias del mercado general?
El índice más amplio se ha apoyado en un grupo concentrado de megacapitalizaciones, mientras que la participación en OPV ha actuado como un lastre de rentabilidad para los asignadores de capital.
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¿Qué implica esto para las empresas que estudian salir a bolsa?
Los datos replantean la hipótesis posterior a 2020 de que una cotización pública crea valor de forma fiable, y sugieren que tanto emisores como compradores deberían recalibrar sus expectativas sobre el comportamiento posterior a la OPV.