JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup y otros grandes prestamistas de EE. UU. planean lanzar una red compartida de depósitos tokenizados a través de The Clearing House para la primera mitad de 2027, lo que permitirá la liquidación de depósitos bancarios basada en blockchain las 24 horas del día. Este movimiento es una respuesta competitiva directa al auge de USDC y USDT, que han ganado terreno en los pagos transfronterizos, el comercio de criptomonedas y, cada vez más, en productos de ahorro.
Por qué es importante
La iniciativa marca un punto de inflexión estructural: las instituciones reguladas más grandes de América están moviéndose voluntariamente a la cadena, no para adoptar redes de criptomonedas públicas, sino para defender su base de depósitos. Jefferies estimó en marzo que las stablecoins podrían provocar una reducción del 3% al 5% en los depósitos centrales durante los próximos cinco años, recortando aproximadamente un 3% las ganancias promedio de los bancos. El VP de TD Securities, Reid Noch, enmarcó la dinámica competitiva de manera contundente: tras la Ley GENIUS, ahora hay una carrera entre stablecoins, depósitos tokenizados y fondos del mercado monetario tokenizados para convertirse en el instrumento de efectivo en cadena dominante.
Impacto en el mercado
Para USDC y USDT, la red de Clearing House representa un competidor bien capitalizado y nativo en cumplimiento que apunta al segmento de pagos corporativos y tesorería, la porción de mayor valor del mercado de stablecoins. A diferencia de las redes de stablecoins públicas, los depósitos tokenizados mantienen los fondos dentro del sistema bancario regulado, lo que Noelle Acheson, autora de "Crypto is Macro Now", argumenta que podría atraer fuertemente a los tesoreros corporativos que ya operan dentro de los marcos de cumplimiento existentes. El resultado probablemente determinará si las stablecoins siguen siendo la capa de efectivo en cadena por defecto o si se empujan hacia el retail y DeFi mientras los bancos recuperan flujos institucionales.