El juez del distrito de EE. UU. Lewis Kaplan ha denegado la moción de Sam Bankman-Fried para un nuevo juicio, desestimando los argumentos como 'salvajemente conspiratorios' y caracterizando el esfuerzo como un intento de rehabilitar su imagen pública en lugar de un desafío legal legítimo.
La decisión cierra otra puerta para el fundador condenado de FTX, que está cumpliendo una sentencia de 25 años tras su condena en 2023 por cargos de fraude y conspiración. El lenguaje contundente de Kaplan señala que el tribunal tiene poca paciencia para maniobras post-condena disfrazadas de quejas procesales.
Para la industria cripto en general, la definitividad de la decisión refuerza que el capítulo de FTX está legalmente cerrado, incluso si su sombra reputacional sobre el espacio continúa desvaneciéndose lentamente.