La presidenta de la Fundación Solana, Lily Liu, utilizó un escenario en Consensus Miami 2026 para presentar un argumento contundente: la adopción de Solana por parte de Western Union para pagos en stablecoin no es solo una victoria comercial, sino una prueba de que la blockchain ha pasado de ser una tecnología especulativa a una infraestructura financiera genuina. Liu señaló que Visa llegó a la misma conclusión tras una extensa revisión de las redes blockchain en 2023, y que la reciente integración de stablecoin de Meta añade más peso a la tesis.
El argumento más visionario se centró en las máquinas, no en los humanos. Liu sostiene que las redes de tarjetas tradicionales son estructuralmente incapaces de soportar los volúmenes de micropagos que requerirá el comercio de IA a IA; las tarifas de intercambio hacen que las transacciones de menos de un dólar sean económicamente inviables a gran escala. La velocidad, el bajo costo y la profunda liquidez de Solana la convierten en la capa de liquidación natural para agentes autónomos que transaccionan en tiempo real...