El investigador independiente Giancarlo Lelli ha roto una clave de criptografía de curva elíptica de 15 bits utilizando hardware cuántico disponible públicamente, reclamando una recompensa de 1 BTC en lo que se considera el mayor ataque cuántico documentado públicamente contra ECC hasta la fecha.
El hito es simbólico más que una amenaza inmediata: se estima que la ECC de 256 bits, el estándar que protege las claves privadas de Bitcoin, requiere aproximadamente 500,000 qubits para ser quebrantada, muy por encima de las capacidades actuales del hardware. Los procesadores cuánticos más avanzados de hoy operan en miles de qubits físicos, con tasas de error aún significativas.
Aun así, la investigación agudiza una preocupación de larga data: aproximadamente 6.9 millones de BTC se encuentran en direcciones cuyas claves públicas ya están expuestas en la cadena, lo que las convierte teóricamente en las primeras en la fila si la capacidad cuántica se escala. Los hallazgos añaden peso a los llamados para que Bitcoin adopte estándares criptográficos post-cuánticos…