El Secretario de Estado Marco Rubio confirmó que el Presidente Donald Trump asistirá a la próxima cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. La confirmación señala un compromiso directo de EE. UU. en el nivel más alto de la alianza en un momento en que las relaciones transatlánticas y los compromisos de gasto en defensa siguen bajo un escrutinio cercano.
La asistencia de Trump tiene un peso que va más allá de lo ceremonial: las cumbres de la OTAN bajo su presidencia han sido históricamente puntos de presión para los debates sobre la distribución de cargas, y su presencia en Ankara será observada en busca de señales sobre los compromisos de EE. UU. con el Artículo 5, el apoyo continuo a Ucrania y la dinámica bilateral con el gobierno de Erdogan en Turquía. Los mercados sensibles a la estabilidad geopolítica —acciones de defensa, energía y activos de riesgo europeos— seguirán de cerca el lenguaje del comunicado de la cumbre.