Las multas por blanqueo de capitales en EE. UU. alcanzaron los 1.06 mil millones de dólares en la primera mitad de 2025, según un informe de CertiK, superando la aplicación de la ley de valores como la principal amenaza regulatoria que enfrenta la industria de las criptomonedas. Este cambio marca un giro significativo en la forma en que los reguladores eligen interactuar con el sector.
Más allá de las multas en sí, el informe destaca dos cambios estructurales que están reformando los requisitos de cumplimiento: las nuevas reglas de capital de Basilea que afectan cómo los bancos tratan las exposiciones a criptomonedas, y un impulso hacia auditorías obligatorias de terceros para las empresas de activos digitales. Juntos, estos cambios indican que la infraestructura de cumplimiento ya no es opcional para ningún participante serio del mercado.
Para los intercambios, custodios y protocolos DeFi con rampas de entrada fiat, el mensaje es claro: los marcos de AML ahora tienen un peso de aplicación más inmediato que las disputas sobre la clasificación de valores.