La Fundación Ethereum está navegando por su crisis interna más concentrada en años: ocho salidas de alto perfil desde enero de 2026, un mandato público disputado y un debate abierto sobre si la organización sin ánimo de lucro con sede en Suiza todavía cumple un propósito coherente dentro del ecosistema que ayudó a construir.
El punto de conflicto inmediato fue la publicación del "Mandato" de la EF el 13 de marzo, que reformuló a la fundación como un administrador en lugar de como el "padre, gobernante o autoridad final" de Ethereum, agudizando una línea de falla de larga data entre la investigación de bienes públicos y una institución más orientada a la ejecución y competitiva comercialmente. El colaborador de larga data Zak Cole dio el veredicto más contundente: "La EF está completamente desconectada", citando la mala asignación de fondos y una desconexión del liderazgo con las realidades comerciales del ecosistema.