Jerome Powell ha advertido que la integridad institucional de la Reserva Federal no puede soportar la remoción de funcionarios por desacuerdos de política, señalando una profunda preocupación por la independencia del banco central frente a la interferencia política.
Los comentarios de Powell tienen un peso significativo dado su propia posición: el presidente Trump ha criticado repetidamente las decisiones de tasas del presidente de la Fed y ha planteado la idea de removerlo antes de que termine su mandato en mayo de 2026. La advertencia enmarca cualquier movimiento de este tipo no solo como un cambio de personal, sino como una amenaza estructural para la institución misma.
La independencia del banco central es un pilar fundamental de la política monetaria moderna: los mercados históricamente han reajustado el riesgo de manera drástica cuando esa independencia se percibe como amenazada. Una Fed que se doblega a la presión política pierde su credibilidad central como ancla contra la inflación y de estabilidad financiera.