Un compromiso de rendimiento específico está ayudando a impulsar la Ley CLARITY hacia su aprobación, marcando una línea entre las recompensas basadas en el uso — permitidas bajo el acuerdo — y el rendimiento sobre saldos inactivos, que estaría prohibido. El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha respaldado públicamente el acuerdo, aportando un peso significativo de la industria al impulso legislativo.
La distinción es importante: preserva la utilidad de las stablecoins en flujos activos de DeFi y pagos, al tiempo que aborda la preocupación regulatoria de que el rendimiento inactivo convierta a las stablecoins en valores no registrados o instrumentos similares a depósitos. Para los emisores, el marco ofrece la tan esperada claridad sobre el diseño de productos.
Si la Ley CLARITY avanza con este compromiso intacto, marcaría una de las piezas más concretas de legislación sobre stablecoins en EE. UU. hasta la fecha, estableciendo reglas básicas que el mercado más amplio ha estado esperando durante años.